lunes, 6 de junio de 2011

I need some Vodka ♫

Debo admitir que por más de que te siga tratando, te tengo un odio interno que últimamente está rozando la superficie. Los mil chistes que te tiran abajo son un claro ejemplo de mis ganas de asesinarte y cortarte en pedacitos, así sufrís, por gil. No se como explicarlo, pero a veces me causas ternura por lo inocente que llegas a sonar, hasta que me acuerdo de lo que realmente sos, y te juro que me dan muchas ganas de putearte de arriba a abajo. Hay veces que realmente no te soporto y quiero eliminarte, bloquearte de todos lados porque no te mereces que te siga hablando. Pero la boluda se arrepiente y dice, bue, ya fue, hablemoslé, total lo único que hago es tirarle palos y eso me gusta. Hasta que te empiezo a hablar y digo: No, me puede todavía, pero cómo te odio! Sí señores, es así, me surgen muchos sentimientos hacia él, difíciles de explicar y de entender. Ojalá nunca te hubiera respondido el comentario. O por lo menos haberlo hecho luego de unos 5 meses, así me aseguraba de que estabas en otra y no te daba bola, y no caería en esta depresión por engancharme con un idiota.

A veces exagero, pero me encanta hacerlo. Problem reader?

1 comentario:

  1. Y... Son etapas.
    Algún día mirarás hacia atrás y reirás diciéndote; ¿Y yo me hacía problema por esto?

    :D

    ResponderEliminar