Digamos la verdad, lo hacía solo cuando algo me preocupaba o me deprimía, e incluso algo que me ponía histérica. Pero no creo que contar que mi mouse anda con falta de pilas sea algo interesante para contar... Aunque podría destacar que el hijo de puta es muy conchudo y anda de día nomas. Ni tampoco creo relevante el hecho de que me está saliendo la muela del juicio y debo comer del lado derecho.
¿Qué puedo decir? Estoy como quiero. Facultad, familia, amigos, novio. Capaz el hecho de verlo pocos días a la semana me deprime un poco, pero la emoción que me agarra cuando se acerca el sábado o el martes - si salimos - es incomparable. Lo pienso y no lo creo. Hace unos meses fue una lucha llegar a esto, pero valió la pena. No tengo de que quejarme realmente. Gracias a él, hoy puedo decir que mi vida está tranquila a comparación de la batalla del año pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario